Ordenando su ser
16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
Gálatas 5:16 y 17
Dios no solamente nos dio salvación y nos hizo hijos de Dios sino que nos dio el poder del Espíritu Santo. Hoy esa vida resucitada está dentro suyo. Tiene un compañerismo con su Padre, puede caminar en su gloria, puede apropiarse de su naturaleza y puede revelar su presencia en esta tierra. Así que el plan de Dios no ha cambiado y quiere que todo se llene de él.
Lo que Dios ha comenzado en su vida lo completará en esta tierra y la tierra se llenará de su gloria y de su presencia porque lo que usted está recibiendo lo está estableciendo en su vida y lo va extendiendo en todo lugar. Cada palabra y principio que usted va aplicando y liberando a través de su vida, hace que el reino de Dios se vaya extendiendo. Cada palabra que usted va hablando que es de Dios y viene del cielo para trasmitirla en esta tierra, está llenando la tierra con la bendición de Dios.
El Señor creo al hombre formándolo del polvo la tierra y soplo en él aliento de vida. Su cuerpo tiene que ver con la tierra y lo que es el espíritu tiene que ver con Dios. Usted viene a alimentar el espíritu con la Palabra porque Jesús dijo: que no sólo de pan viviría el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. La vida de Dios va fluyendo a través de la palabra dentro de su espíritu y va haciendo que su vida sea fuerte y bendecida.
Cuando usted habla la Palabra, está liberando lo que tiene adentro, lo que cree con el corazón lo está liberando con la boca. El corazón es el espíritu que está lleno de la presencia de Dios, lleno de la Palabra de Dios. Dentro de su espíritu hay poderes espirituales como el poder de la fe que mueve montañas, como el poder del amor que puede cambiar todo en esta tierra, como el poder de la esperanza que lo hace vivir con la expectativa que lo que Dios ha dicho se hará realidad en su vida.
Entonces es usted el que elige manejar en su interior qué es lo que deposita y qué es lo que quiere que esté presente. Elija caminar, andar, hablar en el espíritu. Si le da la autoridad al espíritu, entonces el verdadero ser va a dominar su cuerpo, lo va a guiar. Usted no puede ir a donde el cuerpo o las emociones le dicen, porque le va a ir mal.
Dios es espíritu y lo creó a imagen y semejanza de él. Usted es un espíritu que posee un alma con mente, emociones y voluntad que tiene que estar bajo el control de esa Palabra que está en su espíritu, de esa guía de Dios. Entonces su alma va a estar bien dirigida y bien controlada.
Cualquier cosa que haya en su alma que quiera detener la operación de Dios a través del espíritu, usted tiene que ir removiéndola. El Señor Jesús dijo que de su interior correrán ríos de agua viva. Porque desde su interior, desde su espíritu, su corazón, es desde donde usted cree y donde usted tiene la Palabra, tiene la presencia de Dios y tiene los poderes espirituales. Su cuerpo, sus emociones y su mente pueden hacer algo para limitar eso. Su mente con incredulidad y con limitaciones, sus emociones negativas mantienen esas cosas de Dios cautivas. Pero usted está en esta tierra para llenarla de la gloria de Dios y revelar la semejanza y la imagen de Dios en todo lugar. Por eso ordene su ser y permita que fluya sólo lo de Dios. Deje que corran los ríos de agua viva desde su interior.
Oración: Padre, hoy me dispongo a ordenar todo mi ser. Dejaré a mi espíritu gobernar mi alma y mi cuerpo para que a través de mi vida pueda fluir todo lo tuyo. Que se manifieste tu gloria en la tierra y que muchas personas puedan conocerte por verme hacer tu Voluntad. En el nombre de Jesús, amén.

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