Conozca cuál es su fuente
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”
Filipenses 4:19
Hoy usted tiene que saber algo: puede ser una persona que da y da, pero si no tiene una comprensión y un conocimiento verdadero del favor de Dios en su vida le pueden pasar cosas negativas y no verá la cosecha en ningún lado. ¿Qué me quiere decir Apóstol? Mire, algunas personas son sembradoras pero por no tener una comprensión más profunda del favor divino, comienzan a tener actitudes negativas. Por eso lo que quiero que comprenda en este día es que se tiene que ir preparando para ver el aumento de la bendición de Dios sobre usted y sobre la vida de sus hijos también. Tiene que tener una comprensión cada vez más amplia sobre el favor de Dios en su vida.
Por eso, lo primero que tiene que comprender para que el favor de la bendición esté fluyendo en su vida es cuál es su fuente. Piense ¿Cuál es el origen de lo que quiere recibir? ¿Es Dios o son las cosas de la tierra? Usted tiene que tener un enfoque en Dios y en su confianza en Él. Tiene que buscar a Dios y ver cómo él lo va a guiar. En todo lugar donde usted está “plantado” tiene que ser un canal de bendición y tiene que confiar en Dios sin darle importancia a las cosas que vienen de afuera. Donde usted se pare, verá la bendición fluyendo. Usted tiene una conexión con el favor de Dios en su vida. Dios lo ha hecho libre a través del pacto de sangre en Cristo Jesús y por esa conexión no quedará con las manos vacías. Hay cosas que solamente Dios las va a poder hacer y las puede hacer con usted. Si mira alrededor o si mira su trabajo esperando que el favor venga de la gente, se va a desilusionar y siempre se va a quedar diciendo: “No me dan lo que yo les di, no hacen lo que yo hice por ellos.” Su fuente de provisión no es su trabajo.
Muchas veces podemos confundirnos y mirar, por ejemplo, lo que estudiamos como nuestra fuente. Estudiar no es malo, al contrario, estudie todo lo que pueda, pero no tenemos que confiar en eso sino en lo que Dios nos da. Su trabajo es bueno, pero no es su fuente, su fuente es Dios quien le da sabiduría para usarla en lo que está trabajando y cada vez le irá mejor. No se confunda, no hay nada malo en su profesión o vocación, pero debe ponerlo a Dios como prioridad. Si lo pone a Él como prioridad podrá fluir en las cosas que producen éxito en la vida.
Oración: Padre, tú eres mi fuente. Gracias porque sé que tú eres mi proveedor y me suples todo los que me falta conforme a tus riquezas en gloria, en Cristo Jesús, amén.

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