Nuevo año, nuevos hábitos
“Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.”
Hageo 1:5
Seguramente al comenzar el año usted se planteó las metas y objetivos que quiere alcanzar, pero ¿pensó en los hábitos que quiere dejar? ó ¿en los nuevos hábitos que quiere alcanzar? Usted sabe que un hábito se logra realizando lo mismo por un tiempo. Si no lo había pensado lo animo a que ahora piense en aquellos malos hábitos que tiene que dejar y en aquellos buenos hábitos que quiere adquirir. Por ejemplo, un buen hábito sería comenzar el día declarando la Palabra de Dios y un hábito para dejar sería no expresarse más con la manera de hablar del mundo. Quizá quiera preguntarme cómo puede dejar un hábito ya adquirido por mucho tiempo. Sepa que el Espíritu Santo lo ayuda a alinearse a nuevos pensamientos y a nuevas palabras. Todo lo que venga de Dios está respaldado por lo que dice su Palabra y tiene como ayuda para alcanzarlo al Espíritu Santo. Por eso hoy lo animo a pensar cuáles son aquellos hábitos que quiere alcanzar en este año y a comenzar a construirlos. La clave está en renovar sus pensamientos. Cambiará sus hábitos cuando renueve sus pensamientos a la manera de pensar de Cristo.
A veces tenemos hábitos que nos hacen ver que nuestra vida va caminando por lugares negativos. Hay que romper con esos hábitos y eso comienza con los pensamientos, permitiendo que se revele la mente de Cristo en nuestras vidas. Los hábitos malos hay que ir remplazándolos por hábitos positivos. Cuando se tiene al lado gente que dice: “No se puede” eso es algo que nos va infectando. ¿Vio que los chicos a veces traen alguna cosa rara de la escuela, y empiezan a tener actitudes diferentes? Y entonces usted dice: “¿Con quién se estará juntando?” Nosotros también tenemos que estar pensando con quién nos estamos juntando. Tenemos que pensar con quién nos conectamos, y debemos ver si es con gente que dice: “No se puede, esto no es para vos.”
Usted es un hijo de Dios, nacido de Dios, y los planes de Dios se van a ir revelando en su vida. Dios tiene que encontrar que su vida interior esté liberada para que fluyan esos planes. ¿Y dónde está trabada? En su manera de pensar. No permita que la influencia negativa le impida edificar una manera de pensar a la manera de Dios que lo llevará a su destino divino. Comience hoy a adquirir buenos hábitos que lo edifiquen y lo ayuden a crecer en su caminar espiritual diario. Usted puede lograrlo.
Oración: Padre, me determino hoy a cambiar aquellos hábitos que no corresponden a la forma de vida que vos querés para mí. Hoy comenzaré a quitar de mi vida los hábitos negativos y a practicar los que me ayuden a crecer. Sé que lo lograré con tu ayuda. Lo creo, en el nombre de Jesús, amén.

Usted puede recibir diariamente los devocionales del Apóstol Juan Crudo en su casilla de correo electronico. Pídalos CLICK AQUÍ