HOME  

 

La alianza del éxito

1Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.
Génesis 15:1

Cuando Dios hizo pacto con Abraham, él comprendió que no había más lugar para la duda. Dios se había comprometido a sí mismo con Abraham a una relación que no podía ser disuelta. Dios selló su propia parte jurando por sí mismo (Génesis 22:16); ya que no había algo más alto por lo que jurar. Si Dios rompía el pacto, tendría que destruirse a sí mismo. La parte del hombre en el pacto fue sellada por medio de la circuncisión (Génesis 17:10-14). Una vez hecho esto, el pacto jamás podría ser quebrantado. El pacto fue para Abraham como un ancla para su alma.

Como hijos de Dios contamos con la protección del pacto. Al haber recibido a Jesús como nuestro Señor y Salvador entramos en el pacto con Dios. Ahora somos coherederos con Cristo de todas las promesas hechas a Abraham y en este pacto está disponible la protección de Dios, la sanidad y la libertad financiera entre otras cosas.

Es de suma importancia tener la protección de Dios, es de suma importancia tener la ayuda y la bendición de Dios. Al caminar en el pacto con Él, el enemigo buscará formas de atacarnos pero no nos podrá vencer, no nos podrá destruir porque el Dios grande y poderoso ya ha declarado que seremos cabeza y no cola, estaremos arriba y no estaremos abajo. Con la fe todo se puede. Tenemos la alianza del éxito.

“Dios es mi escudo y mi fortaleza”

Oración: Gracias Padre porque nos has hecho partícipes de este mejor pacto, gracias por las grandísimas promesas que nos corresponden. Nosotros nos comprometemos con la ayuda del Espíritu Santo a caminar en este nuevo pacto. Seremos bendecidos. En el nombre de Jesús. Amén

 

 

Apóstol Juan Crudo

Usted puede recibir diariamente los devocionales del Apóstol Juan Crudo en su casilla de correo electronico. Pídalos CLICK AQUÍ