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Carta a los compañeros de pacto

 

Amado compañero de pacto:

Gracias a cada compañero de pacto en el ministerio, por su apoyo tan importante en este año para poder realizar esta obra de evangelismo y crecimiento a través de distintos medios. Con su ayuda, hemos alcanzado a más personas como nunca antes. Hemos sido influyentes con la Palabra de fe en mucha gente, aun a la distancia. Hoy, Dios nos ha colocado en una posición, donde podemos hacer una diferencia en la vida de muchas personas a través de la predicación y la enseñanza de la Palabra de Dios. Gracias por ser socios de nuestro ministerio. Hay testimonios maravillosos y usted es parte de ellos.

Prepárese porque muy pronto vamos a entrar juntos a un año de manifestaciones divinas para nuestras vidas. Año 2009.
Nosotros queremos que usted se mantenga unido para seguir creciendo y moviéndonos hacia delante, en el sueño de Dios.
Este año comenzará con cielos abiertos para todos aquellos que como usted se alinean con la voluntad y el propósito de Dios.

2009 “Trayendo los cielos a la tierra”.

Te abrirá Señor su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
Deuteronomio 28:12

Nosotros podemos ver que el buen tesoro del Señor está en el cielo. Así como la lluvia en lo natural viene para fructificar la tierra. Así la lluvia espiritual trae fructificación  en la vida de cada creyente.

Cada cosa que usted haga tendrá bendiciones. Usted prosperará y se convertirá en alguien que bendice a las naciones. Traerá los cielos a la tierra.
Note que en Mateo 3:13-17 Jesús viene a Juan el Bautista y quiere ser bautizado. Juan se niega porque sabe quien es Jesús, pero Jesús le dice: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”

Como resultado, los cielos se abrieron. En otras palabras, cuando cumplimos con la justicia de Dios, nos posicionamos para que los cielos se abran. Así, le agradamos a Dios y  Él nos trata como hijos amados.
Este principio es probado en Malaquías:

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Malaquías 3.10

Traer su diezmo es lo que abre las ventanas de los cielos es su condición de diezmador. Nosotros queremos que los cielos se abran más, mucho más. No solo las ventanas, también las puertas, las compuertas. Hasta que los cielos estén completamente abiertos. Sin límites.

Un cielo abierto trae cada cosa mencionada en Deuteronomio 28:12 y cada cosa mencionada en Malaquías 3:10 y lo que Jesús experimentó en su bautismo.  

Prepárese para recibir y transmitir:

  1. Cielos abiertos: Los tesoros del Reino están disponibles ahora, accesibles para usted y pueden hacerse realidad.
  2. Nosotros veremos al Espíritu Santo operando. Nuestros ojos espirituales estarán abiertos como nunca antes.
  3. El Espíritu Santo nos dará conocimiento revelado de Su palabra. Revelación viene. La guía de su presencia será más fuerte que antes.
  4. Nosotros oiremos su voz. La dirección será clara, inconfundible y especifica para que podamos obedecer sin dudar.
  5. Nosotros estaremos afirmados por el padre como hijos amados y lo revelaremos al mundo como un padre amoroso.

Nada es imposible. Llegó el tiempo de revelar los cielos en la tierra. De los cielos vendrá cada cosa que usted necesita para tener éxito en la vida. No hay límites. Nada lo puede parar de vivir una vida victoriosa, santa, productiva, fructífera y apasionante. Viviendo en la perfecta voluntad de Dios. Pelearemos la buena batalla de la fe y alcanzaremos grandes victorias.

Gracias por todo su amor, su apoyo fiel y sus oraciones de fe.

Juan Crudo
Su compañero de pacto

 

 

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