Representantes de Dios en la tierra
“27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”
Génesis 1:27
Dios le ha dado autoridad espiritual y dominio sobre la tierra. Usted es un representante de Dios en la tierra. Entonces no puede estar siempre pidiéndole a Dios: ayúdame en esto o en lo otro ¡NO! Porque usted está aprendiendo la palabra de Dios que corrige y reforma todas las cosas en su vida y lo hace desde su interior. Ahí obtiene el respaldo de la autoridad y de los resultados que van a venir, porque siempre que está aprendiendo un principio revelador de la palabra de Dios, lo está iluminando a cerca de algo para que lo abrace con fe, lo aplique en su vida y lo viva como que ya está hecho. El respaldo de Dios a esa creencia va a traer la manifestación.
Con la palabra, usted ya conoce lo que de verdad necesita, en línea con la voluntad de Dios, y como conoce la palabra, sabe que tiene el respaldo de autoridad. Hablando la palabra de Dios se van a manifestar los resultados de bendición.
Le vuelvo a repetir, usted lo representa a Dios en la tierra y no es frágil, ni es débil, no está quebrado, no está fundido, no es inútil, es un hijo de Dios lleno del espíritu Santo, representa a Dios, es el cuerpo glorioso de Jesucristo en la tierra. Dios lo va a levantar con la unción del Espíritu Santo en su ambiente de familia para que empiece a ver la verdad de Dios revelada en su vida y comience a cambiar el destino de su familia.
Gedeón, cobarde, tímido, escondido, se le presentó Dios y le dijo: varón esforzado y valiente, con estas tus fuerzas salvarás a Israel. ¿Se dio cuenta? ¿Cómo era Gedeón? ¿Cómo lo veía Dios? Dios tenía una imagen toda al revés de la que tenía Gedeón. Gedeón decía “yo pertenezco a la familia más pequeña, la de benjamín, soy el menor de la familia” ¿Dónde está Dios con todas las cosas que están pasando? Era un hombre que se enfocaba en la historia, en las circunstancias en los problemas y además se veía a si mismo con una imagen propia totalmente fracasada y debilitada. Pero Dios no lo veía así y encima tenía un plan con su vida.
Cuando usted recibe la palabra de Dios que le dice quién es, qué puede hacer y qué tiene en él, tiene que empezar a hablar lo que Dios habla. Porque Dios tiene razón, usted es fuerte, valiente y vencedor. Pero quería que usted creyera primero lo que él le hablaba, porque era la verdad. Cuando se alineó a la palabra, revirtió la maldición que había sobre su familia y sobre su pueblo en una victoria extraordinaria.
Levántese en nombre de su familia para cambiar su destino. No lo va a cambiar diciendo: Ay... mi familia es un desastre, ay yo soy un desastre, mi vida pasada qué desastre. Hoy es una nueva creación y Dios se revela hoy para que hable hacia su futuro y hacia su mañana que viene gran poder liberador sobre toda su casa.
Recuerde: La autoridad que usted tiene como creyente tiene que ver con una manera de pensar que está alineada a la palabra de Dios. Dios va a respaldar su confesión y lo que es imposible para los hombres será posible para Dios. La clave está en su manera de pensar, en el conocimiento que tiene de la palabra y de la manera que la aplica con confianza. Si está alineado a la palabra el respaldo del Señor estará sobre su vida, ha sido creado a su imagen y tiene la misma habilidad creativa de él. Hable las palabras que cree y se van a manifestar las bendiciones que Dios ha prometido.
Oración: Padre, soy tu representante aquí en la tierra. Me determino a caminar de la misma forma que lo hizo Jesucristo para honrarte con mi vida. Soy tu instrumento y siempre estaré expectante sobre lo que quieres que haga para la gloria de tu nombre. En el nombre de Jesús, amén.

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